Marzo 27, 2010

3/2010 La propia silla

por Dinamica

Un nuevo texto de Adrián Lebendiker, director del programa dinámica.SE, sobre los emprendedores y sus sueños:

La gran mayoría de los emprendedores que me han tocado asistir son soñadores… De otra manera sería muy difícil que pudiesen sobrellevar los primeros tiempos de incertidumbres, avances y retrocesos, frustraciones y vueltas a empezar, que cualquier actividad nueva requiere.

Es cierto que quienes vienen formados en carreras del mundo de la administración conservan un costado más pragmático que aquellos que emprenden a partir de un talento, un conocimiento específico, o una oportunidad que se les abre dentro de su campo profesional. Pero en todos los casos el sueño de construir el proyecto propio es un motor indispensable para avanzar y convencer a propios y ajenos.

La posibilidad de ver materializado un sueño, aunque este sea en definitiva una empresa, no se aleja demasiado de ese sublime momento que siente un artista cuando crea.

Para aquellos emprendedores que conciben su proyecto a través del desarrollo de un producto o servicio al que le han detectado alguna oportunidad en el mercado, el sueño va sufriendo transformaciones al mismo tiempo que ellos mismos cambian. No solo es el sueño el que muta sino el propio soñador. Existe en ese proceso un corrimiento del goce que va desde el placer que produce el desafío técnico y la resolución del problema que éste nos plantea, a la satisfacción que nos genera la construcción de un proyecto propio y si se quiere más colectivo. Pasar de ser “el artesano” del emprendimiento al “constructor” es un salto no exento de angustias y dudas, porque también implica cambios en la identidad del emprendedor que hasta ese momento se ha considerado más un profesional de lo suyo que un empresario.
Incorporar las herramientas que le permitan hacer viable y concreto al proyecto, puede ser una fuente de enriquecimiento y un gran desafío ya que para el emprendedor la concreción del sueño es una experiencia mucho más plena que el sueño en sí mismo.

El emprendedor es un entusiasta y necesariamente un motivador. Y la principal fuente de estímulo es compartir y hacer partícipe a sus socios y primeros empleados de sus sueños. El sueño de la “construcción” entonces de ese proyecto es el gran cohesionador de los primeros momentos del emprendimiento, y más tarde un factor determinante a la hora de sortear las crisis.

Poder llevar el sueño a la práctica es lo que diferencia a un emprendedor de un soñador. A lo largo de casi diez años de trabajo con emprendedores he podido estar en contacto con miles de grandes ideas y no más de algunas decenas de buenas concreciones.

Buenas ideas y grandes sueños todos tenemos, pero eso no garantiza ser emprendedor ni poder armar una empresa. Existen también grandes ideas que se desarrollan dentro de empresas maduras. La diferencia es que éstas cuentan con un capital institucional, recursos humanos y generalmente un presupuesto asignado para que quienes las motorizan hagan foco en la idea-proyecto.

En cambio, un emprendedor debe multiplicar sus esfuerzos hacia una infinidad de frentes que le permitan viabilizar el proyecto tanto desde el punto de vista productivo, como comercial, y al mismo tiempo ir creando la estructura de recursos humanos y financieros que lo pueda sostener en el tiempo.

Hace unos años compartí la mesa de una conferencia con un emprendedor y un gerente de empresa, ambos muy capaces y enérgicos. El emprendedor era un ilustrador muy reconocido que había optado por armar una empresa de ilustradores para servicios publicitarios. Mientras el gerente hablaba al público, el emprendedor me dijo al oído: “Hay gente que tiene muy claro cuál es la silla que quiere ocupar en su carrera, y trabaja denodadamente para ello. En cambio, a mí me tocó inventarme la silla en la que me voy a sentar y no me quejo: no podría hacerlo de otra manera y ser feliz”.

Adrián Lebendiker
Director Ejecutivo
dinámica.SE
www.dinamica.org.ar

Julio 24, 2009

Construyendo un equipo orientado al negocio

por Dinamica

24/07/09: La cultura emprendedora mantiene encendido el fuego del cierre en la venta, la facturación y la rentabilidad. Los valores en el comportamiento diario de cada miembro del equipo deben enfocarse a desarrollar una actitud proactiva hacia el negocio.

 

Construir una organización que ponga pasión en hacer negocios es vital para todo emprendimiento.  La cultura emprendedora, sea del tamaño que fuere, mantiene encendido el fuego del cierre en la venta, la facturación y la rentabilidad. Los valores sobre los que se sostiene el comportamiento diario de cada miembro del equipo deben enfocarse, en este caso, a desarrollar una actitud proactiva hacia el negocio. 
 
Porqué el hincapié en la Cultura y los Valores 
Una de las claves del emprendimiento actual es generar rentabilidad a través de la diferenciación. Usualmente, este resultado potencial es consecuencia de la explotación de nichos en estado latente. 
Los primeros movimientos del/los emprendedor/es  suelen ser definidores del futuro de la forma del emprendimiento. En efecto, el emprendimiento puede adquirir formas distintas:  
 
• Hacer un culto de la innovación; 
• Hacer un culto del desarrollo del producto; 
• Velocidad en su inserción en el mercado; 
• Búsqueda inmediata de rentabilidad aprovechando oportunidades que brinda el mercado, y propias en cuanto a posibilidades de sacar provecho; 
• Equilibrio entre diferenciación, inserción y rentabilidad 
 
Como en todo, los primeros movimientos son para “plantar el árbol” y le otorgan una determinada dirección al emprendimiento.  
 
Será muy distinta la cultura inicial de un emprendimiento que surgió para aprovechar una oportunidad coyuntural de mercado como producir alcohol en gel en el marco de una pandemia de gripe A, a la de una empresa de desarrollo tecnológico que busca no sólo satisfacer necesidad sino también generar una dependencia renovada de un producto. Es cierto también que, a medida que el emprendimiento se desarrolla y crece, un líder de mirada amplia y realista logra ver qué se necesita para equilibrar y balancear su cultura, de manera que el barco avance derechito y sin ladearse. Pero los valores que se pusieron en juego desde el inicio tendrán un carácter fundacional muy fuertes, que le darán identidad al emprendimiento. 
 
Digo este para que tome el emprendedor cabal conciencia del asunto. Porque pasa también que, sobre todo el éxito, suele nublar la vista: minimiza los puntos débiles y agiganta las capacidades. Es responsabilidad del líder gestionar desde una visión realista, mirar críticamente a su empresa y dotarla de lo que no tiene o lo que le vendría bien tener para etapas de mayor sofisticación. 
 
La Cultura de Hacer Negocios 
Toda organización de gestión eficaz perdura en el tiempo. Y con esto nos sacamos de encima de un plumazo tanta discusión relativa a diferenciar los objetivos y los métodos y “el significado de la vida, etc. etc….” entre un emprendimiento con fines de lucro y uno que no los tiene. Lo importante es que ambas necesitan hacer “su” negocio, la rentable facturar y generar diferencia y la ONG perdurar para mantener su accionar desinteresado de lucro.  
 
Entonces, lo que viene es aplicable a todo emprendimiento: finalmente, lo que hace viable a cualquier empresa es la rentabilidad. No se puede prescindir de esta situación. Y a cualquiera que le dé culpa obtener rentabilidad, que se quite ya mismo el traje de emprendedor hasta que resuelva este conflicto. Lo primero que tiene que tener claro el emprendedor es que toda realización personal que permita alcanzar su empresa es dependiente de que la misma sea económicamente rentable. 
 
Lo que digo suena a obviedad, sin embargo a lo largo del camino me encuentro con emprendedores (varios son empresarios pymes ya establecidos y con camino recorrido) a los cuales les genera cierta culpa generar rentabilidad incremental. Otros que hacen hincapié sólo en el trabajo “in company” como yo le llamo a las etapas de investigación y desarrollo de producto, pero que le tienen temor al mundo exterior a la empresa y cuando tienen que salir a vender se empantanan. Podría dar más ejemplos aún. 
 
Apunto con todo esto a que el emprendedor debe no sólo tener claro, sino buscar deliberadamente ser el líder de un proyecto rentable económicamente. Después cada uno verá qué hace con lo que gana. Pero lo importante es que hay que facturar y obtener ganancia. 
 
Cómo hacemos para que en nuestro emprendimiento reine la cultura de la rentabilidad…?  
Veamos a continuación algunas sugerencias concretas y aplicables: 
 
1. Darle a la concreción de negocios el mismo status interno que al resto de las acciones del emprendimiento. La venta, el lograr objetivos, el vender en las condiciones que a la empresa le sirven, deben ser acciones a exaltar por todo el equipo. Nadie puede producir, administrar, financiar, distribuir ni stockear aquello que no se vende. La venta rentable es la clave del negocio. 
 
2. Enseñe a su equipo que ventas y negocios se producen cuando se cobran. Los equipos aficionados de ventas suelen creer que hicieron el negocio cuando su cliente les encargó el servicio o el producto. Otros más avanzados creen que la venta se produce cuando entregamos lo que nos encargaron. Los equipos realmente productivos saben que el negocio se hace recién cuando los fondos por pago ingresan en la cuenta de nuestra empresa. 
 
3. La información sobre mercado debe ser un pilar del sistema de funcionamiento de nuestra organización.  Hay dos formas de obtenerla, comprarla o buscarla por propia iniciativa. Comprar información confiable suele ser caro para un emprendimiento, que necesita fondos para otras cuestiones también. Un equipo ávido de conocer el negocio, sale a buscar información en el mercado y la encuentra. Dependiendo del tema, no tendrá la riqueza y precisión de la que se podría comprar,  pero usualmente se consigue y es de utilidad. Hay que salir a buscarla. 
 
4. El proceso de búsqueda de información de mercado fortalece al equipo. Salir a buscar info al mercado enriquece al grupo, le genera contacto, olfato, percepción inmediata de la realidad. Imaginen cuantas ideas quedaron en eso sin saltar a ser negocio, tan sólo porque la realidad le dio la espalda a las suposiciones fabricadas en la usina  cerebral de muchos emprendedores. La realidad manda y salir a tomar contacto con ella es dejar fantasías de lado y tener un comportamiento empresarial adulto. 
 
5. Procesen la información qué obtienen. Lo mejor que pueden hacer es volcar la información a una síntesis sistemática. Tablita de excel y numeritos. No hay otra. La esencia de la info debe ser cuantitativa. Los números aclaran todo para bien o para mal. La información cualitativa, descriptiva, debe ser accesoria, de apoyatura, aclaratoria, etc. y siempre acotada. 
 
6. Usen la información con sentido estratégico. Lo obtenido y procesado debe servir para: definir objetivos y armar, al menos un plan, para alcanzar esos objetivos.  
 
7. Sean realistas al plantear objetivos. En este sentido, dos sugerencias: objetivos pequeños son, de entrada, más alcanzables que los megaproyectos. Esto opera sobre la motivación de la organización, estimulándola a conseguir nuevos logros. La segunda es: sean conscientes de las posibilidades que tiene el equipo para lograrlos 
 
8. Sean conscientes de que casi nadie está solo en el mercado. Casi siempre uno entra en un mercado de competencia, por lo tanto hay que desarrollar pensamiento estratégico y capacidad de ejecución estratégica. El término “estrategia” que proviene del griego, cobija en su familia directa de palabras al vocablo “strategós” que significa “soldado”. La estrategia conlleva intrínsecamente la idea de la lucha y el combate por algo que más de uno quiere sólo para sí.  
 
9. Entrene a su equipo en el arte del combate. No se confundan, esta no es una elección entre el belicismo y el pacifismo. Mi convicción es que, superando las construcciones meramente intelectuales del ser humano, el impulso y la tendencia natural de por lo menos uno de los integrantes de un mercado competitivo, es a ganar porción del mismo. Esto es sencillamente “dar batalla” por una porción del mercado. Cuanto menos, y si no quiere ganar más mercado, entrene a su equipo para que sepa defender lo que tienen y han conseguido. No sean ingenuos, no sólo se concentren en lo que sucede dentro de castillo, estén vigilantes de lo que los competidores hacen o sugieren que harán. Más de uno pensará que este es un comportamiento paranoico. Nada más alejado. La porción de mercado es la base de ingresos y presencia en el mercado. Ampliarla y defenderla son la esencia del comportamiento

empresarial. 
 
10. Respondan con sensibilidad a las necesidades del mercado. Escuchen lo que dice el mercado, las sugerencias de sus clientes. Los clientes mandan y nos devuelven todo el tiempo lo que la realidad contesta a lo que imaginamos. Es muy peligroso minimizar o desvalorizar las señales del mercado. Por eso es tan importante salir a buscarlas, porque nadie nos las va a traer a nuestro escritorio. 
 
11. Armen un equipo con sentido crítico. Un equipo que se pregunta y que tiene curiosidad, es un equipo interesado y asociado al proyecto. Sus probabilidades de elaborar respuestas innovadoras aumentan, y de alguna manera constituye una red de salvataje cuando existe distorsión de la percepción por parte del líder.  
 
12. Elaboren respuestas válidas. Respuestas válidas son aquellas que satisfacen necesidades reales del mercado. Es bueno que cada respuesta tenga, al menos, una alternativa “oculta”. Es esa que tenemos en la manga cuando debemos exhibir flexbilidad ante clientes  reales o potenciales.  
 
13. Utilicen el pensamiento lateral para generar respuestas no convencionales o alternativas. Traten de no caer en el error de ser facilistas, esto es ser lineales. Si un cliente real o uno potencial les demanda mejores condiciones comerciales, no quiere decir que de entrada deban bajar el precio del producto o hacer un descuento o una bonificación. No se necesita ser un genio ni mucho menos para dar una respuesta semejante. Vayan un poco más allá, brindando otras soluciones que sean percibidas por el cliente como un beneficio: armar alianzas con otras empresas ofreciendo descuentos en sus servicios, brindar asesoramiento práctico y eficaz para mejorar la performance del cliente, etc. etc.. No digo que hay que negarse a conceder un descuento o una bonificación, pero cuidado con esto que suele ser la respuesta reactiva. Usualmente las respuestas reactivas no producen los resultados necesarios.  
 
Si queremos una organización que haga negocios, lleguemos al mercado con ese deseo. Todo será más fácil arrancando de esa manera. 

 

Fuente:

Lic. Jorge González 
Director  
G&A Pharma Consulting

 

http://www.emprendedoresnews.com/notaR/construyendo_un_equipo_orientado_al_negocio-8506-0.html

 

Marzo 6, 2009

Emprendedores frente a la crisis: La Argentina ha progresado en el índice de los países que ponen en marcha iniciativas productivas sin condicionar la investigación

por Dinamica

La Global Entrepreneurship Monitor (GEM) es un organismo dedicado a seguir la actividad de quienes ponen en marcha iniciativas productivas en el mundo, sin condicionar la investigación al desarrollo de las economías de los distintos países. Ese estudio, que se realiza desde fines del siglo pasado y de cuya evolución se informa anualmente, se ha expandido de manera gradual y abarca hoy 46 naciones.
La finalidad de esta tarea promovida por el Babson College y la London School of Economics no está limitada a establecer el número de emprendedores existentes, sino a analizar las razones que los mueven, el nivel de calidad de las iniciativas y las políticas que contribuyen a fomentar la decisión de ellos, cuyo trabajo redunda en un beneficio económico general. Leer post completo »

Diciembre 10, 2008

COMO LOGRAR EL ÉXITO EN EL EMPRENDIMIENTO

por Dinamica

Estimado Emprendedor/a alguna vez se hizo estas preguntas:

¿Por qué a algunas personas les va mejor en la vida que a otras?

¿Por qué algunas, con alto coeficiente intelectual y que se destacan en su profesión, no pueden aplicar esta inteligencia en su vida privada, que va a la deriva, del sufrimiento al fracaso?

¿Y por qué otras con un alto Cociente Intelectual  (CI) terminan trabajando para otras que tienen un CI más bajo, pero que saben conectarse, influir y relacionarse mejor?

¿Por qué a algunos Emprendedores  le va mejor que a otros?

El Cociente del Éxito

La investigación realizada a nivel mundial por The Consortium for Research on Emotional Intelligence in Organizations, arrojó un resultado sorprendente y vinculado a nuestro Cociente de Éxito: el mismo se debe un 23% a nuestras capacidades intelectuales, y un 77% a nuestras aptitudes emocionales.
Siendo estas, las aptitudes emocionales,  como nos vinculamos con nosotros mismos en cuanto al auto-conocimiento y la autogestión de nuestras emociones,  como nos motivamos a nosotros mismos y a los demás, en cuanto a la inteligencia  intra-personal, y en cuanto a la inteligencia interpersonal como reconocemos las necesidades y emociones de los demás; y como nos comunicamos, persuadimos, lideramos, desarrollamos equipos de trabajo, resolvemos conflictos.

Al vivir hoy en la era del conocimiento, este es fundamental, como la experiencia, el perfeccionamiento y el estudio académico, dan herramientas para un ejercicio de la profesión exitoso, pero también es muy importante que hace cada profesional  con todo lo que sabe, como se relaciona con sus equipos de trabajo, como comunica los objetivos, las tareas, como  entusiasma, como motiva a su gente,  como así también convence, persuade y  media en los conflictos con otros para alcanzar los resultados de la organización espera.
Dice Daniel Goleman en su obra la Inteligencia Emocional en la Empresa: Las reglas del trabajo están cambiando. Ahora se juzga según normas nuevas: ya no importa solo la sagacidad, la preparación y la experiencia, sino como nos manejamos con nosotros mismos y con los demás.  Esta norma se aplica cada vez para decidir quien será contratado y quien no, a quien se retiene y a quien se deja ir, a quien se asciende y a quien se pasa por alto.
Las nuevas reglas vaticinan quien tiene más posibilidades de lograr un desempeño estelar y quien es más propenso a descarrilar. Cualquiera sea la especialidad en la que trabajemos actualmente, miden características cruciales que nos hacen aptos para futuros empleos.
Estas reglas guardan poca relación con lo que la escuela marcaba como importante para estos patrones, la preparación académica tiene poca relevancia. La nueva medida da por sentado que tenemos suficiente capacidad intelectual y preparación técnica para desempeñarnos en el empleo, en cambio, se concentra en ciertas cualidades personales como la iniciativa, la empatia, la adaptabilidad y la persuasión.
Recordemos que la efectividad de cualquier equipo y emprendimiento depende más de la manera en que se relacionan las personas, que de los talentos individuales
Lo que es importante que a diferencia del Cociente de Inteligencia, (C.I.), la Inteligencia Emocional se puede desarrollar mediante talleres, entrenamiento y de capacitación. Lo que queremos expresar es que las emociones se pueden re-educar.
Se trata de aprender a vincularnos mejor con nuestras emociones y a reconocer las emociones de los demás, para poder ser mas efectivo en el desarrollo de nuestras actividades como profesionales, teniendo las actitudes, comportamientos adecuados para cada situación.
Las emociones son predisposiciones para la acción, todos nos comportamos desde una emoción, siempre estamos en un estado emocional. Las emociones van orientando lo que hago y como lo hago, con que actitud, con que ganas, nivel de compromiso y entusiasmo.  Por esto su importancia, poder liderar en que estado emocional es el mas acorde para lo que estamos haciendo y para cada situación de la vida profesional, para poder ser mas efectivo y lograr el éxito profesional.
Lo mas importante en el emprendimiento es ………………………………………………………… el emprendedor,  con su: actitud,  ganas, la iniciativa,  como supera los inconvenientes, como aprovecha las oportunidades, como se vincula con los demás, que redes de relaciona genera, como entusiasma a los demás, …..

C.P. Guillermo Seyahian
Tutor Consultor de Dinamica S.E.
gseyahian@ieorganizacional.com.ar
Coach Organizacional – Master en P.N.L.- Instructor en Inteligencia Emocional –
Blog: www.iemocionalmg.blogspot.com
Web: www.ieorganizacional.com.ar
Av. Del Libertador 7650 Piso 11 Of. “C”  (C1429BMW)
Ciudad Autónoma de Buenos Aires República Argentina
Teléfonos: 054-011-4748-2864
Celular: 054-011-156-4578407 /  155-6472457

Septiembre 28, 2008

¿Por qué es importante tener un Plan de Negocios?

por Dinamica

En el marco de los  ”Cursos y Talleres para Emprendedores”, Dinámica.SE, extiende la inscripción al  taller “COMO ARMAR MI PLAN DE NEGOCIOS”, que será dictado a fines de Octubre por la Ing. Zulema García, Master en Administración de Negocios. En este taller, los emprendedores trabajarán sobre las aspectos fundamentales del Plan de Negocios: sus objetivos,  su estructura, cómo se conforma, sus fundamentos, la importancia de contar con el plan de negocios, y cómo hacer que éste cuente con una estructura atractiva y fácil de leer, acorde a las necesidades del emprendedor y de su emprendimiento, como también la importancia de las proyecciones.
Muchos autores, reconocidos por sus trabajos sobre las organizaciones y las empresas en particular, han señalado la importancia de la planificación en los negocios; entre ellos, Peter Drucker sostiene que “…hay que dedicarle esfuerzo en el presente a la planificación de la empresa en el futuro… (1)”. Sin embargo, sentarse a escribir un documento no es tan sencillo y tendemos a pensar nuestra empresa mientras la gestionamos en el día a día. Como resultado, el proyecto suele quedarse  en la cabeza de quien lo ha pensado, dificultando la comunicación del mismo y la evaluación que otros pueden realizar sobre nuestro negocio.

Es por ello, que el Taller “COMO ARMAR MI PLAN DE NEGOCIOS”, contempla dentro de sus objetivos, que el emprendedor logre reconocer los beneficios de contar con un plan escrito de su empresa  y las características  e información que éste debería contener. Reconocer al Plan de Negocios  no sólo como herramienta de comunicación de su proyecto, sino también como una oportunidad para reflexionar sobre aspectos relevantes del mismo: la definición del negocio, la visión, la misión y los valores de la empresa, el mercado, el producto o servicio, los clientes, las proyecciones en los distintos escenarios y sus riesgos entre otros tópicos  relevantes para el emprendedor.

Si te interesa este taller o los demás cursos dictados por Dinámica.SE, ingresá a : http://www.dinamica.org.ar/sitio/noticias

(1) Drucker, Peter; “La Gerencia en el siglo XXI”

Agosto 3, 2008

Informe Doing Business del Banco Mundial Argentina, ¿Facilidades o dificultades a la hora de emprender un nuevo negocio?

por Dinamica

De acuerdo al informe Doing Business 2008 publicado por el Banco Mundial, Argentina ocupa el puesto 109 entre 178 naciones con mayor grado de dificultad para la creación de nuevos negocios.

El estudio analiza el grado de dificultad existente entre 178 países para la creación de nuevos negocios, considerando como variables de análisis el  costo de los trámites legales necesarios y el tiempo que se demora en realizarlos.

Un punto comparado en el estudio es la cantidad de trámites requeridos para iniciar un negocio; por ejemplo en Argentina se requieren un promedio de 14 trámites, mientras que  hay otras naciones que requieren de sólo dos, por ejemplo Canadá, Nueva Zelanda y Australia. Siendo esta última, la nación con mayor facilidad para el inicio de una empresa.

Si la comparación se realiza entre naciones latinoamericanas, Chile es el país con mayor facilidad para la apertura  de negocios, seguida por México, luego Argentina y finalmente Brasil, quien ocupa  el puesto nº 122 del ranking mundial. Otro dato relevante es que los países latinoamericanos son los que crearon menos reformas tendientes a favorecer la generación de nuevas empresas durante 2007.

Fuente:  www.bancomundial.org
             www.emprendedoresnews.com

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